Según explicó, el hecho se originó en el segundo tiempo, luego de una jugada brusca que derivó en una tarjeta roja. El jugador expulsado reaccionó con enojo y comenzó a increpar al árbitro, lo que generó un tumulto en el que se registraron empujones. “Finalmente, los árbitros no fueron agredidos ni tampoco los jugadores”, aclaró Álamo.
El comisario señaló que se tomaron medidas con las personas involucradas y que será la liga correspondiente la que definirá las sanciones disciplinarias. Además, destacó que la situación mostrada en el video que circuló en redes ocurrió únicamente dentro del campo de juego y no pasó a mayores. “Se expulsaron a dos jugadores de cada equipo y el partido continuó con normalidad”, agregó.
Álamo también remarcó que no hubo participación de la hinchada ni incidentes fuera de la cancha. “Ninguno de los involucrados radicó denuncia”, concluyó.



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